Historia del diamante Nassak

Diamante "Nassak"
Esta piedra del Golconda, India, en particular era muy similar a una piedra en bruto y eso que ya estaba trabajada. En su historia inicial, esta piedra no era de gran reputación para sus observadores, ya que tenía un tamaño impresionante. Con los años esta piedra cae en manos de un nuevo propietario, lo adquiere con la previsión de sacrificar parte de su peso a cambio de rescatar su brillo oculto. La piedra tubo un corte exitoso al ser re-cortado la piedra adquiere una mejor percepción porque con el corte cambia drásticamente. Otra vez con el tiempo, la piedra se reduce de tamaño dos veces más, mejorándole cada vez,  su belleza y convirtiéndola en una de las gemas más codiciadas del mundo. Y esta es su historia.

El diamante Nassak al igual que muchos de los diamantes de este período de tiempo, se dice que el Nassak comenzó su viaje desde la India, donde estaba puesto de ojo en la estatua de Siva. Cuando los británicos concluyeron sus Guerras en 1818, los registros demuestran que gran diamante de forma triangular fue llevado como despojo por el ejército británico. El Coronel Briggs de las Fuerzas Británicas entrega el botín al Gobernador General y Comandante en Jefe, el Marqués de Hastings. Siendo un hombre honorable y renunciando a las ganancias personales, entrega el diamante  "Nassak" a la East India Company. La compañía, tomando posesión del Nassak, lo envía, junto con otros artículos incautados durante la guerra, a Inglaterra.

Una vista lateral 13a, Vista superior 13b
y Vista inferior 13c del diamante Nassak a partir de 1904
El Nassak casi en forma de corazón era un diamante de talla india que pesaba un poco más de 89 quilates y en ese tiempo se describe como un diamante de gran pureza pero de muy mala forma. Otra observación decía; de forma triangular, está cortado y pulido, para retener el mayor peso posible. Pero no exhibe ninguna de las cualidades que debiera mostrar orgullosamente estando bien proporcionado.

 El diamante llega donde los joyeros de la corona, Rundell y Bridge, y  deciden volver a cortar el diamante, preservando su forma original, pero al aumentar su brillo, su valor, compensó la pérdida de solo el 10%.

Después de estel corte, el diamante se vende a un precio mucho menor, a los hermanos Emanuel, subastado seis años después en una venta celebrada en Willis's Rooms. Mas adelante el marqués de Westminster decide comprar el Nassak.  Montando el diamante en la empuñadura de su espada. Despues de esto la primera aparición en público usando el arma fue con motivo del 18º cumpleaños de la Reina Victoria.

El año 1926, el ya famoso Nassak se vende al famoso joyero parisino George Mauboussin, quien envía la piedra a los Estados Unidos, y hace entrar el diamante por la aduana como una "antigüedad artística", aunque el diamante está realmente a la venta. Tuvo éxito en su estratagema, hasta que fue descubierto por los miembros del comercio de joyas. Comienza a producirse un alboroto a raíz de lo sucedido y se demanda que la artimaña de Mauboussin sea identificada por lo que realmente era: un intento de evitar el pago de los aranceles y eludir las leyes aduaneras existentes. El Tribunal de Aduanas está de acuerdo con los numerosos joyeros que intervinieron, y revoca el fallo anterior y cobra lo que corresponde a Mauboussin.

En 1933, el diamante Nassak aparece en un collar de perlas de Cartier en Londres. Más tarde, en 1937, la piedra vuelve a cortarse, esta vez se convierte en una piedra rectangular de 47,41 quilates y se la vendió a Harry Winston. Winston decide reducir la piedra aún más, quedando esta en 43.38 quilates, y luego se la vende a Trabert & Hoeffer en Nueva York.

El diamante finalmente se convierte en propiedad de la Sra. Leeds de Nueva York, y lo hace poner en un anillo. El año 1970 el diamante se subasta, esta vez en Parke-Bernet; el remate por US $500.000,  
se lo adjudica la Sra. Hand of Greenwich. El precio que alcanzó este diamante fue el segundo después de la venta del diamante “Taylor-Burton” el año anterior. En 1977, son nuevos propietarios, la sociedad de J. & SS DeYoung y Bulgari, que venden el diamante, ahora calificado como 'D' Flawless, por el Instituto Gemológico de América, al Rey de Arabia Saudita. Para después ser vendido por última vez a Robert Mouawad.




Escrito por: Alejandro Glade R.





Técnica básica de fresado


En el trabajo de la  joyería hay muchas tareas que parecen simples, y el trabajo del fresado es simplemente un excelente ejemplo. Pones una fresa en tu eje flexible, pisas el pedal y te vas en el fresado de la pieza. Este trabajo parece muy simple, cortar y desgastar con una fresa, pero hay técnicas para usar que ayudan a mejorar la eficiencia del corte y la técnica además de evitar el desperdicio de materiales.


La  buena técnica  del fresado permite que los cortes sean más suaves, lo que resulta en menos
limpieza; Cortes precisos, lo que resulta que un trabajo sea de mayor calidad; y además obtendremos una mayor vida útil de la herramienta, lo que resulta a la larga un ahorro de dinero.

Las fresas se utilizan para una variedad de tareas. Se pueden usar en tareas funcionales o simplemente decorativas. Los artículos de uso funcional incluyen cortes de muescas en los dientes o canales, en placas para el montaje de piedras. Los usos decorativos incluyen la creación de texturas superficiales o patrones decorativos.

Si damos una mirada rápida a un catálogo de herramientas de joyería nos dirá que hay una infinidad de formas y tamaños de fresas disponibles. Un banco de joyería bien formado y equipado tiene una amplia gama de fresas.

En cuanto al trabajo mismo en el trabajo de joyería, las piezas de joyería generalmente se mantienen estables  y la fresa se mueve libremente sobre las joyas que se está manipulando. Debido a que en todas las acciones del fresado se  está eliminando metal, las virutas se deben recoger y guardar para recuperarlas más tarde. Cuando use las fresas  use siempre gafas de seguridad, le ayudarán a proteger sus ojos.

Para lograr los mejores resultados, se deben seguir los siguientes procedimientos:

Todas las herramientas de corte deben mantenerse afiladas. Los bordes de corte desafilados son peligrosos de usar ya que tienden a deslizarse del metal en lugar de morderlo y sacarle el material que necesitamos. Las fresas que se deslizan pueden ocasionar daños en nuestras manos, hiriendo nuestros dedos., lo que resulta en una menor productividad. Cuando las fresas y la pieza acumulan un excesivo calor pueden dañar algunas joyas o la herramienta misma. Los bordes de corte sin su propio brillo, producen un trabajo de peor calidad. Ya que las fresas en el metal en lugar de cortar limpiamente no dan el resultado adecuado, dando como resultado orificios descentrados, y corte desiguales o falsos.

Durante los trabajos mantenga la fresa dentro de un rango de temperatura aceptable. Para hacer esto, siempre use un lubricante, mientras usa sus fresas y taladros debe usarlos para no perder calidad de los elementos. Puede usar lubricantes para corte en  base de aceites o de  base sólida como la cera. Esto ayuda a mantener fríos los bordes del y el filo de la herramienta, prolongando la vida útil por bastante tiempo. Además, cuando se está trabajando, ayuda a que las virutas de metal fluyan lejos del filo evitando que los dientes de la fresa se obstruyan.

Use una velocidad constante, lenta a mediana. Los ejes flexibles pueden operar a velocidades altas de hasta 14,000 rpm, algunos incluso más rápido. Las fresas y los taladros (con la excepción de las fresas de carburo  y de punta de diamante) no deben acercarse a esta velocidad mientras se corta estos metales, estos debe operar con el eje flexible a una velocidad no superior a la media, y cuanto más grande sea la fresa, más lenta será la velocidad. Las fresas de alta velocidad son una descripción del tipo de acero utilizado y no son indicativas de la velocidad  a que deben operar.


Use presiones  ligeras y parejas. La presión excesiva para cortar metal sobrecalentará las fresas. Este siempre calor elimina  el temple de las herramientas y ya no podrá mantener un filo cortante. Deje que la herramienta haga el trabajo y no presione inneseriamente, no use una velocidad o presión excesiva para forzar una fresa.

Insértela espiga completamente en la pieza de mano. El portabrocas debe quedar sujeto  por el mango lo más cerca posible de la cabeza de la fresa. Esto proporcionará un control más preciso y más seguro para operar.




Siempre use una velocidad constante y presión uniforme. La variación de la velocidad al presionar el pedal o la presión desigual durante el corte provocará un corte desigual y desgastará prematuramente el eje flexible.




Escrito por: Alejandro Glade R.




Preparación de los Buriles


Los buriles son herramientas de corte pequeñas que se utilizan para la colocación de piedras, texturizar, eliminar rebabas y aplicar adornos decorativos como también el grabado tradicional a mano. Los pasos necesarios para preparar buriles nuevos incluyen el montaje, el dimensionamiento, la configuración, el afilado y el almacenamiento adecuado.

Los buriles se encuentran entre las herramientas más importantes y útiles en el banco de un joyero. 

La falla en la preparación y el mal mantenimiento de los buriles, no solo presentan un peligro, sino que también afecta la calidad del trabajo, la técnica y la eficiencia del tiempo.
Pasos para la preparación de los buriles

            Los buriles están disponibles en una variedad de formas. En general los joyeros de banco utilizan con mayor frecuencia la forma onglette , de fondo plano, redondo, de cuchillo y de lineas. Cada forma se suministra en seis o más tamaños dependiendo de la aplicación. Los tamaños de asas o mangos también están disponibles en el mercado. Para esta demostración en la preparación del buril, utilizaremos un manguito (asa) de bola redonda bastante común.


                                        Los buriles no vienen listos para su uso tal como se suministran. La preparación de un buril incluye modificación,(largo) montaje y afilado. La mayoría de los buriles de buena calidad traen una marca en un costado. La identificación revela además que está hecho de acero de alta velocidad (HSS) y tiene una forma de onglette. La forma del buril se visualiza en su punto.

  
        
                  El primer paso para montar el buril es reducir el tamaño de la espiga en una máquina de esmeril, o amoladora de banco estándar. También se rectifica el punto en el extremo de la lengüeta para facilitar el montaje. Se hace un orificio aproximado de 3/16 de pulgada en la empuñadura de bola redonda, alrededor del 60% de su profundidad. Coloque el buril en un tornillo de banco y usando un martillo, golpee el mango y hágalo bajar.

            





                        Después de que esté montado, coloque la herramienta (buril) en la palma de su mano. Marque el buril más allá de la punta de su dedo.

            



                   


       Coloque la herramienta en el tornillo de banco, y exponiendo la punta (hasta la marca que hiso anteriormente) trozo que se va a quitar. Usando un martillo, rompa la punta del buril. Para este paso, debe usar gafas de protección o de seguridad y golpee la punta en una dirección lejos de usted. No hagas esto en una habitación con otras personas.

          



  
                Para reducir el área que requiere afilar y pulir (el extremo de corte), remueva aproximadamente dos centímetros y medio de la porción de longitud con máquina de esmeril o amoladora. Periódicamente sumerja el buril en agua periódicamente para mantenerlo frío durante este paso por el disco de piedra. El sobrecalentamiento causará la pérdida del temple de la herramienta (la herramienta viene templada de fábrica).

            

                
              Estando completa la forma, se sigue con el último paso que es el ángulo que lleva la configuración del buril, este llevará un ángulo de 45 a 60 grados en la punta del buril, estando el ángulo ya hecho viene el proceso de afilado.

            




                    Un disco de cerámica usado con el taladro colgante es suficiente para  quitar las marcas que quedaron al usar la piedra gruesa, así vamos preparando la zona de afilado. Estos pequeños discos de pulido  se pueden usar a 28,000 rpm. por lo que son ideales para usar con el motor Foredom, que brindan bastante velocidad.La mayoría de los ejes flexibles brindan una velocidad máxima de solo 15,000 a 18,000 rpm. Que hacen un poco más demoroso el proceso..

          



         

               Para ajustar bien el ángulo, se utiliza la piedra de banco de India (piedra gruesa de asentar) y crear un ángulo preciso de 45 a 60 grados. Luego, se usa una piedra natural o piedra de Arkansas (piedra de asentar fina) para crear el filo final. El aceite es esencial en la lubricación de la superficie de la piedra para facilitar el proceso de afilado. Después de cada paso de afilado, entierre con la mano la punta del buril en una pequeña pieza de madera dura (como su estaca de banco de joyero) para quitar el brillo.           



                   Para una fácil identificación después de montado el buril, desgaste una pequeña porción de madera en forma plana en la parte posterior del mango de la bola y ponga una identificación, que puede ser el número del buril con una fresa pequeña..

            












            

            Mantenga siempre afilados sus buriles. Guárdelos protegidos en sus puntas si los va a poner en un cajón, involuntariamente podrían perforarle un dedo  al meter la mano. Clavados en un corcho es una buena solución para evitar accidentes.

            




     

    

                    Buril terminado de mango redondo (arriba) y uno sin preparar (abajo). La preparación de los buriles requiere tiempo, que compensará con creces el trabajo cuando use la herramienta preparada adecuadamente.

            


                             Los buriles de acero rápido (HSS), tienen un filo considerablemente más prolongado que los de acero al carbono. El costo del acero rápido es ligeramente más alto, pero vale la pena la inversión porque tendrá una duración más larga en el tiempo.




Escrito por: Alejandro Glade R.









Fabricación de Corona para engastar diamante.


Cada cierto tiempo se nos pide como joyeros, que fabriquemos  una corona para montar alguna piedra que por lo general es un diamante. La corona se puede hacer cuando la piedra tiene un formato estándar o también puede ser una corona para ajustar a algún diseño en particular.  Ya por lo general estas coronas simples son hechas a máquina, pero en este caso explicaré como hacerla para su fabricación a mano, ya que este tema es parte del conocimiento básico de un joyero.

Esta corona tipo cesta  se fabrica de alambre redondo, teniendo en cuenta el tamaño de la piedra, primero debemos determinar el tamaño del alambre que usaremos. ( puede ser oro, oro blanco, platino o plata). Mientras más grueso el alambre, nos dará un montaje más resistente,  pero no debemos caer en un montaje demasiado tosco y pesado. El  alambre más delgado hará que se vea más delicado, así es que debemos equilibrar esta elección, para que la piedra quede sujeta en forma segura.

Primero medimos el diámetro de la piedra.  (Las mediciones deben ser a la décima de milímetro). Luego restamos el diámetro del alambre del diámetro que tiene la piedra. Lo que sigue es una fácil operación matemática: Multiplique este número por (el valor de Pi) que es 3.14 y aproxime a la décima de milímetro más cercano. Obtendremos  la longitud del alambre necesario para formar el marco inferior. (Ejemplo: para una piedra de 8 mm de diámetro con un alambre de 0,8 mm, debemos restar 0,8 a  8  lo que nos da 7,2 mm. Multiplicamos ese valor  por 3.14 y nos da 22.608., lo que redondearemos a  22,6 mm para la longitud del alambre para el bisel inferior).

Cortamos un trozo de alambre a esta longitud, y también cortamos un segundo trozo de alambre un 10% más corto, que usaremos para fabricar el bisel inferior. En el ejemplo anterior para una piedra de 8 mm, el segundo cable se cortará a 20.3 mm.  Debemos asegurarnos que las puntas (extremos) de los alambres estén planas,  dóblelos en un círculo y asegúrese de que los extremos estén bien juntos (topándose). De ser necesario, sostenga la pieza con un par de alicates de punta plana, y haga los cortes a cada lado para que quede ajustado. Ponga  fundente y suelde los extremos, utilizando soldadura dura del quilaje y color apropiados. Use una cantidad mínima de soldadura. El uso de una punta de correr  soldadura lo ayudará a colocar la soldadura en el punto preciso.

El ácido para el decapado o limpieza, muchas veces queda en los poros e impide el flujo de la soldadura en los pasos posteriores. Si las argollitas están manchadas por la soldadura y es necesario un decapado, limpie los anillos en el limpiador ultrasónico después del decapado. Por lo general, remojar los anillos en agua jabonosa tibia es todo lo que se necesita para eliminar el fundente y el ácido bórico.



Para continuar limpiamos el exceso de soldadura de estas pequeñas soldadura  con una lima de aguja fina y enderezamos la argolla en un pequeño mandril de bisel redondo. Siempre debemos  comprobar el tamaño del marco inferior colocando la piedra encima. Mirando hacia abajo y sobre la piedra no deberíamos  ver el marco inferior. El bisel inferior debe tener un diámetro ligeramente menor (10%) .
A continuación, preparamos ambos biseles para las grifas. Marque con un marcador o un marcador de punta fina el punto donde se colocarán los dientes o grifas, asegurándose de que estén espaciados uniformemente. Para ubicar el punto de las grifas, ayúdese con una plantilla para dibujar piedras redondas sobre este marco. Luego, usaremos las líneas centrales de la plantilla para piedras como guía, marque las argollitas donde se colocarán los dientes. Otro método es colocar las argollitas en papel cuadriculado y usar las líneas para diseñar la ubicación del diente.


 Luego  utilizaremos una fresa cilíndrica del mismo tamaño que el alambre para hacer hendidura donde ira el alambre. Una línea hecha con la sierra ayudará a mantener la fresa en su lugar al momento de trabajar, así su trabajo será más preciso. Mantenga la fresa en un ángulo de 75 grados cuando corte. Esto permitirá dar el ángulo apropiado a las grifas.

Ahora haremos las grifas. Debemos usar nuestro  propio juicio para determinar la altura de  las grifas. La altura mínima de las puntas es la distancia desde el culet de la piedra a la mesa de la piedra, si usted hace que sus grifas sean más cortas que esa distancia, el culet de la piedra sobresaldrá por la parte inferior de la corona, lo cual es aceptable… La altura de las puntas dependerá de las preferencias personal el diseño y la apariencia general que le queramos dar a la pieza de joyería terminada incluida la corona.

Una vez que haya determinado la longitud de la grifa, corte dos piezas  más de alambre tres veces la longitud de la grifa. Por ejemplo, si desea que su grifa sea de 6 mm de altura, debe cortar dos piezas de al menos 18 mm de largo. Luego tome esos dos trozos de alambre y dóblelos en forma de V con los lados de la V adecuadamente en un ángulo de 75 grados. La V necesita encajar en el marco inferior y en las muescas para las puntas opuestas, no las que están una junto a la otra. La punta del alambre en forma de V debe caber en las muescas del marco inferior que coinciden con el ángulo de los cortes que usted hizo.



Tome una de las grifas en forma de V y deslice la argollita inferior para prepararse para la soldadura. La punta en forma de V debe estar lo suficientemente ajustada para mantener el marco interior en su lugar sin ningún soporte adicional. El marco inferior debe descansar a aproximadamente al 60 por ciento de la altura de la grifa debajo de la parte superior de la grifa. Una vez que haya hecho la corona, nos quedara un 60 por ciento de la altura de la grifa por encima del bisel. Coloque la argollita inferior en su lugar en la punta en forma de V y ponga fundente a las juntas entre la argollita inferior y las grifas. Suelde la punta inferior con una soldadura media que coincida con el quilate y el color de la pieza que estás haciendo. La mejor manera de soldar la punta es colocar una pequeña pieza de soldadura contra un lado de la punta donde entra en contacto con la argollita inferior y calentamos hasta que la soldadura comience a derretirse. Luego mueva el soplete al otro lado y haga fluir la soldadura a través de la unión entre la punta y el bisel o argollita inferior. De esta forma, estará seguro de tener una soldadura  fuerte.




Después de haber soldado ambas puntas, sumérjalas en un baño de decapado para sacar restos de fundente, (dejar que se enfríe antes de sumergir). Luego, vea a través de la parte inferior de la V y sepárela un poco para que pueda insertar la otra pieza en forma de V en La argollita inferior. Las dos formas en V deben cruzarse en la parte posterior. La segunda soldadura en la forma de V es igual a como lo hizo con la primera.



Las cuatro grifas ya están soldadas en su lugar, elimine restos y fundente. A continuación, corte la parte inferior de las piezas en forma de V, córtelas a la longitud adecuada. Recuerde que el 60 por ciento de la altura de la grifa debe estar por encima del bisel inferior y el 40 por ciento de las grifas debajo del bisel inferior. Una vez que los dientes se recorten a la longitud, inserte el bisel inferior en la parte inferior de las grifas. El bisel inferior debe mantenerse en su lugar en la punta en forma de V, agregar fundente para disponerse a soldar. Suelde la punta del bisel inferior con una soldadura media que coincida con el quilate y el color de la corona que estás haciendo. La mejor manera de soldar la punta es colocar una pequeña pieza o pañeta de soldadura contra un lado de la punta donde entra en contacto con el marco inferior y calentar hasta que la soldadura comience a derretirse. Luego mueva la antorcha al otro lado de la punta y haga fluir la soldadura a través de la unión entre la punta y el bisel inferior. De esta forma, estará seguro de tener una buena soldada.

Una vez que las cuatro grifas estén soldadas en su lugar, limpie bien para eliminar residuos.  Ahora cortamos la parte inferior de las piezas en forma de V de las grifas y cortamos a la longitud adecuada. Recuerde que el 60 por ciento de la altura de la grifa debe estar arriba del bisel y el 40 por ciento de las grifas  debajo del bisel inferior. Una vez que las grifas se recortan a la longitud deseada, insertamos soldadura media del quilate y el color correctos.

Una vez que todas las puntas estén soldadas al marco inferior, limpie bien la pieza. Compruebe en todas las direcciones para asegurarse de que todos las grifas estén en el mismo ángulo y que el bisel inferior estén perfectamente paralelos en todas las direcciones.

Examine y use sierra para si fuera necesario para eliminar los excesos de soldadura. Es muy difícil que la soldadura quede de un aspecto agradable, limpio y nítido, por eso que es mejor utilizar una cantidad mínima de soldadura para que no se tenga que hacer ninguna limpieza en esta etapa.


Ahora vendría el pulido, usando el eje flexible con un pequeño disco de cerdas, y estará listo para usar la corona y agregarla a su pieza de joyería. Debido a que se usó soldadura dura  y mediana, se puede unir fácilmente a la joya definitiva con soldadura blanda.

Aunque parece que es un proyecto muy simple y fácil de completar, tiene complicaciones y es todo un arte el hacer esta corona. Para mantener las cuatro grifas adecuadamente espaciadas y en el mismo ángulo, la piedra tiene que tener  todas las proporciones correctas. Si pueden lograr hacer esta corona, habrán alcanzado un gran Logro.



Escrito por: Alejandro Glade R.


Reparación de piezas de joyería.


La reparación de joyas es un trabajo extremadamente complicado, el que demanda estudio, y paciencia para realizar este trabajo. Muchas veces durante la reparación de una pieza nos damos cuenta que el trabajo casi siempre es otra cosa, el metal no es el que está etiquetado o lo vendido no se ajusta porque la memoria del cliente falla con el tiempo, por lo que a menudo pasa que el orfebre o joyero a cargo de la reparación tendrá que trabajar en una condición  algo diferente porque la condición de los materiales es poco real.



Lo que sigue es una lista de preguntas que son básicas para cuando tenemos que hacer una reparación. El ideal es tratar de responderlas  todas antes de comenzar con el trabajo de reparación, es probable que no todas puedan ser respondidas.



Responda las que más pueda de ellas, al menos haga una respuesta mentalmente y de esa manera el trabajo de reparación le saldrá mucho más fácil.

¿Qué metal es? (y como está conformado).
¿Qué tipo de piedra es? (Esta pregunta es básica, para proteger de la manera adecuada las piedras que estén contenidas en la pieza, contra el calor).
¿Qué daño es el que la pieza tiene? (Es una protección a sí mismo y se debe comunicar a su dueño, con el fin de no tener problemas posteriores).
¿Qué reparaciones anteriores tiene la pieza y cómo se hicieron?
Describa mentalmente o en un leve croquis en papel: ¿cómo es la pieza? (puede ser un buen apoyo el tomar una fotografía).
¿Qué estaría allí? En el espacio vacío (Si es piedra cuál sería su tamaño)¿Cómo se va a solucionar el problema de la pieza de joyería?
Ya bien analizada la situación, ¿Cuál será la manera de abordar la compostura, en vista de lo anterior?
¿Qué daños potenciales y problemas se pueden suceder durante las reparación? (Toda pieza al fabricarse tiene un orden de fabricación, por eso es que las reparaciones son complicadas en la mayoría de los casos,  ya no existe ese orden y debemos abordar la situación directamente en el problema).

Después de todas estas preguntas y meditaciones con respecto a la pieza la podemos reparar con tranquilidad. Hay que dejar espacio a los errores, suelen ocurrir contratiempos inesperados, ocurren cosas que no fueron consideradas, (como por ejemplo: Piezas antiguas huecas que contienen rellenos no considerados. Muchas veces las reparaciones tienden a sorprender cuando uno menos lo espera.


Una consideración importante que hay que tener  en cuenta es que algunas piedras, como los diamantes, granates y otras piedras sintéticas pueden aceptar cierta cantidad de calor sin dañarse, sin embargo, es mejor esperar a que la experiencia le diga cuándo puede hacerlo. En todos los casos, el enfriamiento lento de la pieza incluidas piedras es esencial, el cambio brusco de temperatura en una piedra puede hacer que cambie el color, se parta, o se craquele.



Escrito por: Alejandro Glade R.






Engaste en garra o 4 grifas.


A veces se nos juntan muchas solicitudes por reparación y estamos totalmente inundados de ellas, como también fabricaciones de joyas especiales. De repente aparecerá alguien que  nos pedirá que hagamos algo muy rápido, y urgente. El cliente siempre debe ser atendido en muy buena forma, y es lo que el cliente debe esperar de nosotros los orfebres y joyeros. Por lo que debemos administrar muy bien nuestro tiempo para poder cumplir con todos. Para este caso explicaré el engaste de garra o 4 grifas para que se realice sin complicaciones ni nerviosismo por los apremios de tiempo de los clientes.

Tamaño de las grifas con respecto al tamaño de la piedra.
La piedra tiene que bajar al momento de asentarse y engastarse.
Se me ocurre que un trabajo importante y de riesgo es el montaje de una piedra. "¿Qué debemos hacer? Bueno, amigos, lectores de este blog intentaré darles una pauta para que les sea más fácil. Se trata de un engaste en un anillo llamado “Solitario” no debemos tener miedo por los riesgos que esto significa, el factor miedo debemos dejarlo de lado, no es tan difícil, es mucho más fácil de lo que uno cree.

Siempre habrá una primera vez cuando le toque engastar un diamante en Solitario y en 6 o 4 garras! En un principio le va a tomar bastante tiempo quizá una hora, pero después de varios de ellos, se dará cuenta que le tomará sólo minutos! Necesitará ciertas herramientas junto con una buena observación, para su comodidad de uso. Acuérdese que en este primer intento debe tomarse el tiempo que desee.

Las primeras observaciones son las siguientes: Lo primero que debe hacer es verificar la calidad del diamante, se debe fijar si hay alguna inclusión cerca, mirar el rondís de la piedra, fijarse si el rondís es grueso o delgado. Todo esto pensando en cómo serán los cortes para el asiento de la piedra.

Cuando coloque el anillo por primera vez en la abrazadera especial para engastar anillos, debe asegurarse de que el anillo esté muy seguro y no se mueva cuando apliquemos algún tipo de presión en las garras.

Coloque la piedra encima de las garras, encaje en la abertura de la cabeza de 4 garras, previamente con la altura deseada. Con los pequeños alicates, separe cuidadosamente las garras. Esto para que la piedra quede bien en el asiento que se está haciendo para ella.

Haciendo los cortes para el asiento de la piedra.

Lo realizaremos con una fresa de acero de alta velocidad llamada de paragua, un 25% más pequeña que el tamaño del diamante. Las fresas regulares no deben ser demasiado finas, para que no cueste hacer el asiento. Las fresas de acero HSS deben de tener dientes no muy espaciados, para que quiten bien el metal mientras gira. Mantenga la fresa bien engrasada en todo momento, cualquier aceite fino lubricante será suficiente, también sirve la pomada de salicilato (lo encuentra en farmacias).

El ideal en cuanto al tamaño de la fresa con respecto a la piedra.
Puede ser sólo un 25% menos al tamaño total de la piedra.
El rebaje en esta etapa debe de hacerse con mucho cuidado: la distancia permitida para la seguridad y el grosor en la parte superior de las garras es importante en este momento. Mire y pruebe la piedra continuamente, nunca más del 33% de la garra, La altura de la piedra (la mesa de la piedra) debe quedar casi en la parte superior de las garras.


Cuando esté trabajando con la fresa, no permita que la fresa gire demasiado rápido, ya que la misma fresa puede desgastar las garras demasiado. Si usted tiene un motor que pueda regular a una velocidad lenta, regúlelo, es preferible!    Y el desgaste del asiento le quedará perfecto.
Debemos trabajar hasta que ya esté definida la profundidad y recuerde de no taladrar la garra más de un 33% de profundidad. Esto porque mientras más delgada quede la garra más débil será al doblarla para afirmar la piedra


Porcentajes que no se deben sobrepasar en el fresado
con respecto al grosor de las grifas

Asegurando y apretando la piedra en su asiento.

Coloque el diamante en este nuevo asiento, y con un par de alicates junte las dos primeras garras opuestas primero, luego las otras dos, del otro lado, siga juntando las dos garras, siempre alternando, hasta que no quede espacio entre el pabellón del diamantes y el asiento del cojinete. El culet de la piedra debe que quedar apuntando hacia el centro de las cuatro garras en su parte inferior.
  
Piedra muy centrada con respecto al culet de la piedra 
No debe quedar el culet topando con la base del canastillo, si lo hace, puede dañar el culet, debe de volver a usar la fresa para centrar la piedra hasta que quede perfectamente centrado. Estando todo esto bien, se puede pasar a la siguiente etapa, lo que viene ahora es más fácil.

Apretando las garras hacia la piedra.

 Se cortan con pinzas de corte o con sierra el sobrante de grifas, y con un papel de lija, lije todas las áreas que se trabajaron de tal manera de no dejar marcas. Retoque cualquier marca de alicates y déjela lista para la etapa de pulido. Las puntas de las garras convertidas ya en un lindo engaste deben de quedar bien redondeadas y suaves para que los clientes no sufran rasguños de ningún tipo.

Garra con relación a la piedra, terminada.
Espero que este tema desarrollado en este artículo les haya resultado como un ejercicio útil.



Escrito por: Alejandro Glade R.





El diamante brasilero. (historia)

Diamantes
Las piedras brasileras han sido siempre apreciadas por su pureza, su brillo y su excelente calidad, la explotación de estos diamantes nunca ha sido abandonada a pesar de la gran competencia de los productores del continente africano.

En este artículo me referiré a la historia del diamante brasilero.

Garimpeiros

Los primeros diamantes brasileros fueron encontrados en Tijuco, que actualmente se llama Diamantina.  Aventureros durante el siglo XVII se establecen cerca de la confluencia de dos ríos, a uno le pusieron por nombre Piruruca, por el tipo de arena que era contenido en su lecho, y al otro río le pusieron Río Grande por lo caudaloso y grande. Aquella zona era rica en oro y fue la razón principal por la que los habitantes ocuparon esas tierras. Durante mucho tiempo fueron tierras que se explotaron intensamente.




Frecuentemente se encontraban piedrecillas brillantes en la misma arena donde se buscaba el oro, pero nunca se le prestó mayor atención, sólo unos pocos guardaban estas piedrecillas como curiosidad o para llevar las cuentas en los juegos de dados y otros.

Garimpeiro
Se ignora quien fue la primera persona que se dio cuenta de que tales piedrecitas eran diamantes. Pero se dice que fue un tal Bernardo de Fonseca Lobo, otros dicen que fue un cura, cuyo nombre se ignora, y se dio cuenta porque había estado en Golconda, India, y este sería el que hizo participar sel descubrimiento a  Bernardo de Fonseca. Este marchó a Portugal para comunicar la noticia al rey, que en retribución lo nombró notario y capitán general de la Villa de Príncipe.

Insignia de las tres ordenes militares,
1789 joya de la Corona,
Palacio Nacional Ajuda, en Lisboa Portugal

Los mineros auríferos le tomaron tanta importancia a estos hechos que los diamantes comenzaron a ser importantes y fue lo que provocó que se anularan las concesiones anteriores y se distribuyeron los ríos y arroyos diamantíferos en nuevas concesiones que medían dos brazas o sea cuatro metros y cuarenta centímetros, por cada trabajador el que debía pagar un impuesto de cinco mil reis para responder del quinto que el monarca exigía.

Estos impuestos y medidas restrictivas se tornaron ineficaces y contrarias a los intereses del tesoro real,  el contrabando y otras malas prácticas para el enriquecimiento rápido se hicieron cada vez más comunes y el en marzo de 1731 se ordenó la exclusión o expulsión de las explotaciones diamantíferas de toda persona y de cualquier condición que en ellas se ocupase, las penas para los que infringieran estas nuevas leyes eran duras, incluían deportaciones por diez años a Angola mas la confiscación de todos sus bienes,  no se podía recoger ni un solo diamante.

Garimpeiro

Toda búsqueda quedó prohibida, exceptuando en los ríos Inferno y Jequitinhonda, cuyos terrenos  fueron parcelados y subastados, no admitiéndose ninguna oferta menor a 60 mil reis anuales por braza cuadrada, disponiendo que si no se las adjudicaban debían ser explotados por cuenta de la Corona y ordenando, finalmente, que todos los de color y mulatos libertos que se encontraron en la provincia de Serro Frío, debían ser expulsados, bajo pena de dos meses de cárcel, doscientos latigazos y deportación.
Foto: Helisson Gonsalves



Y así se fueron modificando con el tiempo los espacios de extracción, los impuestos a pagar, los permisos para las concesiones, pasando por tiempos y períodos largos de prohibiciones de explotación.


Los diamantes de primera agua eran los que estaban destinados a la Corona, el resto era para el comercio, en 1801 Francia y España declararon la guerra a Portugal, lo que hiso que la Corona Portuguesa tomara préstamos por 12.000.000 de florines con la banca Hope de Amsterdam, y Baring de Londres, cediendo en garantía cediendo así parte de las rentas de los diamantes y del tabaco. Estos préstamos concluyeron  en 1817 con su cancelación final.

 Lista de diamantes brasileros, relevantes, por su nombre peso y año de encuentro



Con los años las producciones aluviales de diamantes fueron decreciendo progresivamente y el descubrimiento de las minas sudafricanas prácticamente anuló a las de Brasil, ahora en la actualidad la producción brasilera es muy baja con relación al resto de la producción mundial.



Escrito por: Alejandro Glade R.